terça-feira, 12 de maio de 2009

OS POETAS
JOSÉ HERNÁNDEZ
José Hernández, apelidado de "senador Martin Fierro" no Congreso Nacional de Buenos Aires, do qual participou ativamente ocupando o cargo de senador na defesa dos direitos dos gaúchos, nasceu em San Martin, Provincia de Buenos Aires em 1834, y morreu em Buenos Aires em 1886. Criado em fazenda, se interessa desde jovem pela vida dos gaúchos, e partidário da convicção federalista que postulaba a independência das provincias do poder centralizador de Buenos Aires, participa da revolta. organizada por Ricardo López Jordán, também chamada "Revolução Jordanista", que terminou em 1871 com a derrota dos gaúchos y o exilio de Hernández no Brasil. Em 1872, de volta na Argentina, publica pela primeira vez o seu poema épico-popular "El Gaucho Martin Fierro" considerado uma das grandes obras da literatura argentina e latinoamericana, no qual relata em versos a discriminação sofrida pelo homem do campo, vitima do liberalismo da época, que pretendia transformar a Argentina num reflexo de grandes potências como Estados Unidos e Inglaterra. Nesse contexto o gaúcho, próximo da barbarie que representava o campo, os ranchos, os indios e a guerra, quando não é perseguido, é marginalizado, e quase sempre utilizado para ganhar eleições fraudulentas. Martin Fierro é, antes de mais nada, um rebelde, que deverá pagar com o desterro a sua aversão pela autoridade. Enemizado com militares e magistrados, é obrigado a abandonar terra e familia, indo a se refugiar entre os indios. No dia 10 de novembro celebra-se em sua homenagem, o "Dia da Tradição" na Argentina.
MARTIN FIERRO de José Hernández Ilustrado por 3 artistas platenses
ALBERTO BRECCIA - Uruguay 1919 - Argentina 1993 / Ilustrador e quadrinista
JUAN CARLOS CASTAGNINO - Mar del Plata 1908 - Buenos Aires 1972 / Argentina - Pintor - muralista e ilustrador
CARLOS ALONSO - Mendoza - Argentina 1929 / Pintor e Ilustrador

"Martin Fierro" ilustrado por Juan Carlos Castagnino - EUDEBA - Editorial Universitaria de Buenos Aires 1962

Aquí me pongo a cantar / Al compás de la vigüela; / Que el hombre que lo desvela / Una pena extraordinaria, / Como la ave solitaria / Con el cantar se consuela. _________________________ Pido a los santos del cielo / Que ayuden mi pensamiento; / Les pido en este momento / Que voy a cantar mi historia, / Me refresquen la memoria / Y aclaren mi entendimiento. __________________________ Vengan, santos milagrosos, / Vengan todos en mi ayuda, / Que la lengua se me añuda / Y se me turba la vista. / Pido a mi Dios que me asista / En una ocasión tan ruda. ___________________________ Yo he visto muchos cantores / Con fama bien obtenidas, / Y que después de alquiridas / No las quieren sustentar; / Parece que sin largar / Se cansaron en partidas. ____________________________ Mas ande otro criollo pasa / Martin Fierro ha de pasar; / Nada lo hace recular, / Ni los fantasmas lo espantan; / Y dende que todos cantan, / Yo también quiero cantar. _____________________________ Cantando me he de morir, / Cantando me han de enterra, / Y cantando he de llegar / Al pie del Eterno Padre. / Dende el vientre de mi madre / Vine a este mundo a cantar. ______________________________

Alonso - "El cantor" - litografia

Estaba el gaucho en su pago / Con toda siguridá; / Pero áura... barbaridá! / La cosa anda tan fruncida, / Que gasta el pobre la vida / En juir de la autoridá. _________________________ Pues si usté pisa en su rancho / Y si el alcalde lo sabe; / Lo caza lo mesmo que ave, / Aunque su mujer aborte... / No hay tiempo que no se acabe / Ni tiento que no se corte! __________________________ Y al punto dése por muerto / Si el alcalde lo bolea. / Pues ahi no más se le apea / Con una felpa de palos. / Y después dicen que es malo / El gaucho si los pelea. ___________________________ Y el lomo le hinchan a golpes, / Y le rompen la cabeza. / Y luego con ligereza, / Ansi lastimao y todo, / Lo amarran codo con codo / Y pa el cepo lo enderiezan. ____________________________ Ahí comienzan sus desgracias, / Ahí principia el pericón, / Porque ya no hay salvación. / Y que usté quiera o no quiera, / Lo mandan a la frontera / O lo echan a un batallón. _____________________________ Ansí empezaron mis males / Lo mesmo que los de tantos. / Si gustan, en otros cantos / Les diré lo que he sufrido. / Después que uno está perdido, / No lo salvan ni los santos. ______________________________

Alonso - "El cantor" - crayón

segunda-feira, 11 de maio de 2009

Castagnino - "La china" - nanquim

Volvía al cabo de tres años / De tanto sufrir al ñudo. / Resertor, pobre y desnudo, / A procurar suerte nueva, / Y lo mismo que el peludo / Enderecé pa mi cueva. _______________________ No hallé ni rastro del rancho - / Sólo estaba la tapera! - / Por Cristo, si aquello era / Pa enlutar el corazón. / Yo juré en esa ocasión / Ser más malo que una fiera! ________________________ Quién no sentirá lo mesmo / Cuando ansí padece tanto! / Puedo asigurar que el llanto / Como una mujer largué. / Ay, mi Dios, si me quedé / Más triste que Jueves Santo. / _________________________ Sólo se óiban los aullidos / De un gato que se salvó. / El pobre se guareció / Cerca, en una viscachera. / Venía como si supiera / Que estaba de güelta yo. __________________________ Al dirme dejé la hacienda / Que era todito mi haber. / Pronto debíamos volver / Sigún el Juez prometía, / Y hasta entonces cuidaría / De los bienes, la mujer. ___________________________ Después me contó un vecino / Que el campo se lo pidieron; / La hacienda se la vendieron / Pa pagar arrendamientos; / Y qué se yo cuántos cuentos; / Pero todo lo fundieron. ____________________________

Editora EMECÉ - Buenos Aires - primeira edição 1960 / a presente edição: 1993

Pero en este punto mesmo, / Sentí que por las costillas / Un sable me hacia cosquillas, / Y la sangre se me heló. / Dende ese momento yo / Me salí de mis casillas. _________________________ Di para atrás unos pasos / Hasta que pude hacer pié; / Por delante me lo eché / De punta y tajos a un criollo; / Metió la pata en un hoyo, / Y yo al hoyo lo mandé. __________________________ Tal vez en el corazón / Lo tocó un santo bendito / A un gaucho que pegó el grito / Y dijo: - Cruz no consiente / Que se cometa el delito / De matar ansí a un valiente! ___________________________ Y ahí no más se me aparió, / Dentrandolé a la partida. / Yo les hice otra embestida, / Pues entre dos era robo; / Y el Cruz era como lobo / Que defiende su guarida. ____________________________